Assemblies of God SearchSite GuideStoreContact Us
Evangelización, Adoración, Discipulado y Compasión

Las Noticias 

   Titulares adicionales

Buscar noticias AD

Algo sucedió en 1982 que despertó una visión en mí. Aunque ya antes lo había detectado en mis años de ministerio en Templo Calvario, ahora era una idea siempre presente: nuestra congregación debía ser «una iglesia madre», debía dar a luz otras iglesias. Esto sucedió mucho antes de que siquiera pensáramos en las iglesias afiliadas a una iglesia madre (PAC, por su sigla en inglés). Era parte de lo que reconozco como el ADN de nuestra iglesia —llámese llamado especial, visión, o unción— pero allí estaba.


Una dama de nuestra iglesia, dio su corazón al Señor, fue llena del Espíritu Santo, y desapareció. ¿Desapareció? Sí, desapareció de nuestra iglesia por un par de años. «¿Qué sucedió?» Pregunté a sus amigos, pero nadie pudo decirme dónde había ido. Supimos que había regresado a México, su país de origen. Dos años después recibí una carta de Josefina; me informaba que había dejado nuestra iglesia para regresar a su país a comenzar una iglesia en Jalisco. La congregación había crecido con tanta rapidez, que había tenido que alquilar una casa para celebrar las reuniones. 


También en ese tiempo, dos hermanos comenzaron a asistir a nuestra iglesia y sucedió lo mismo. Después de que fueron salvos y llenos del Espíritu Santo, se inscribieron en un programa de preparación bíblica que comenzamos en nuestra iglesia. Cuando terminaron los cursos, vinieron donde mí y me anunciaron que querían regresar a México a fundar iglesias. Los líderes reconocimos el llamado de Dios, y los presentamos a la congregación, les impusimos las manos, y los enviamos como Pablo y Bernabé. Constantemente pensaba cómo Dios los habría usado en esta misión. Eran nuevos creyentes, tenían muy poca preparación bíblica, y en ese momento realmente no tenían respaldo financiero de la iglesia. Después de un tiempo supimos que habían establecido varias iglesias y que necesitábamos enviar a nuestro director de misiones para que reconociera las iglesias y las transfiriera a las Asambleas de Dios de México. ¡En ese momento, ya habían fundado dieciocho iglesias!  


Le pregunté a Josefina: «¿Qué la impulsó a volver a su país a comenzar una iglesia?» A los hermanos Sánchez les hice la misma pregunta. Ellos respondieron: «Usted siempre habla de la necesidad de fundar iglesias y en nuestro corazón comenzó a nacer una visión de hacer precisamente. En Templo Calvario hay un espíritu de fundar nuevas iglesias que se puede ver en todo lo que se hace. Cuando salí de nuestra iglesia, ya estábamos “embarazados” con la iglesia hija que queríamos fundar».


Me di cuenta que ese es «el espíritu de fundar nuevas iglesias» en nuestra congregación. Tal vez parezca un poco presumido que diga esto, pero creo que todavía está ahí. Solo este año tenemos otras tres iglesias PAC que comenzaremos. Hasta la fecha, tenemos un registro de noventa y tres iglesias que hemos fundado en América Latina y en los Estados Unidos. Sabemos que muchas de nuestras iglesias hija han fundado sus propias iglesias, y esas iglesias también han fundado iglesias: ¡nietas y biznietas! La visión de fundar iglesias está en los genes de la iglesia madre y de las iglesias hija. Yo creo que ese ADN está en toda iglesia, pero como pastores y congregación no lo hemos reconocido. 


Usted tal vez pregunta, ¿cuál es el secreto? En realidad no lo hay. Hemos descubierto que la clave para el establecimiento exitoso de nuevas iglesias está en encontrar a las personas idóneas —en nuestra iglesia son aquellos que han captado la visión y que están listos para comenzar su propia iglesia. Es como si Dios, desde arriba, estuviera impulsando la obra y la iglesia desde abajo estuviera empujando. Reconocemos lo que Dios está haciendo, unimos nuestro esfuerzo, y dejamos que la obra siga su curso. 


Obviamente, insistimos en que las personas deben recibir preparación sea en nuestro programa de entrenamiento en la iglesia, en el Instituto Bíblico Latinoamericano, o en una de nuestras universidades acreditadas. Es una bendición que tengamos tantas instituciones que imparten las herramientas que los obreros necesitan para cumplir la obra de pastorear una iglesia hacia el futuro. 


El siguiente paso que damos es insistir en que los obreros deben desarrollar experiencia en dirigir una congregación. Les pedimos que comiencen una «célula» (Life Group) por la siguiente razón: primero, experimentarán lo que es ganar almas para Dios y retenerlas para formar la base de la iglesia. Este es un requisito ineludible. Yo les digo: «Si no pueden ganar almas y conservarlas, entonces no hay llamado». El siguiente paso es «multiplicar» la célula, de uno o dos a más. ¿Por qué insistimos en este paso? Porque aumentarán el número de personas que asistan a la nueva iglesia y prepare a otros líderes que ayudarán a dirigirla. Por último, este sistema de fundación de iglesias no requiere de fondos. Los grupos se reúnen en hogares, la iglesia crece bajo el techo de una familia (como sucedió con la Iglesia en el libro de los Hechos), y continúan asistiendo a la iglesia madre para recibir inspiración. Este es uno de los métodos que hemos usado a través de los años y nos ha dado buen resultado. 


Quiero animar a todo pastor a que considere incursionar en la fundación de iglesias. Creo que la idea de la iglesia PAC es uno de los mejores métodos que ha surgido en la historia reciente de las Asambleas de Dios. Además de bíblico, también es práctico. ¡Qué mejor manera de que la iglesia crezca que dando a luz iglesias hija! Estoy seguro de que todo pastor puede encontrar hombres y mujeres que ocupan los asientos de su iglesia y que tienen un llamado a fundar una iglesia, pero posiblemente no han escuchado que hay una oportunidad de hacerlo. 


Un gran obstáculo son los recursos financieros. Una de las primeras preguntas que normalmente se escucha es: «¿Cuánto cuesta?» He presentado una idea de cómo nosotros lo hacemos sin gastar mucho dinero; en realidad, casi sin gasto alguno. Le digo a los fundadores que al empezar no piensen en alquilar un lugar, ni en comprar un equipo de sonido ni sillas, eso vendrá después. Debemos comenzar con el establecimiento de la iglesia espiritual, antes que de la iglesia física.

Que el Señor nos bendiga mientras nos ocupamos de expandir el Reino a través de la fundación de iglesias afiliadas a una iglesia madre, o iglesias PAC.



Extraído con permiso de Iglesias multiplicadoras.


Search AG.org-top-Spanish - NEWS Feed Archives

Recursos

Turismo Aventura:
Buen enojo, mal enojo

Artículo # 33TW2000


 

Las Noticias

Regresar al índice de las noticias

Eventos en una zona neutral

Fri, 10 Mar 2017 - 9:12 AM CST
















Un equipo de misioneros evangelistas de las Misiones Mundiales de las Asambleas de Dios formado por un esposo y una esposa están viendo cómo muchos vienen a Dios en eventos que ellos celebran en lo que denominan una «zona neutral».

Desde 1991, Jason y Cindee Frenn, junto a sus tres hijas, han celebrado setenta y cinco campañas evangelísticas internacionales, incluyendo muchas de ellas en países latinoamericanos, donde unos cuatro millones de personas que han escuchado el evangelio. Más de 500 000 personas han entregado su corazón a Cristo por primera vez en estos eventos.

Los Frenn hacen énfasis en llevar la Gran Comisión al enfocarse en los hispanos en entornos seculares.

«La mayoría de los ministerios evangelizan al hacer que las personas ‘vayan a la iglesia’», explica Jason de 50 años, «eso no fue lo que nos instruyó Jesús. Él nos digo ‘vayan y hagan discípulos’. La Iglesia necesita salir de sus cuatro paredes y penetrar el reino de oscuridad y recuperar lo que el enemigo se robó. Por esa razón tenemos eventos en una zona neutral».   

Cindee de 53 años también es una ministra ordenada de las AD.

«Vamos a comunidades marginalizadas donde el pecado es evidente, donde el sufrimiento es abrumador y donde las personas saben que necesitan ayuda», dice Cindee. «Cuando predicas el evangelio a personas que viven bajo tanta presión la cosecha es abundante».

Aproximadamente la mitad de las personas que asisten a las evangelizaciones no asisten a la iglesia.

«Nuestro propósito es tener los eventos en lugares neutrales como parques, arenas, deportivas, y especialmente en comunidades marginadas», dice Jason, quien será uno de los oradores en el Concilio General de las AD en agosto en Anaheim, California. Él también predicó durante la Celebración de El Centenario de las AD en 2014.

Cindee hace énfasis en que al tener asistentes en las evangelizaciones que no visitan a las iglesias, permite que las congregaciones locales evangelicen a la vez que alcanzan el mundo que las rodea.

Los Freen no celebran un evento evangelístico en una comunidad a menos que el setenta por ciento de las iglesias estén de acuerdo en suspender los cultos y trabajar juntos en la campaña.

«Esto muestra unidad», dice Cindee, «y las iglesias locales deben estar presentes para comenzar el discipulado de estas importantes personas a las que Dios ama profundamente. Cuando el setenta por ciento o más de las iglesias participan, ellas retendrán el cincuenta por ciento de la cosecha».

Los Freen también son oradores tres veces al año en convenciones, fundamentalmente en español, para grandes corporaciones no religiosas en los Estados Unidos.

De acuerdo con Jason, ellos generalmente hablan sobre principios de la familia las primeras dos noches, seguido de un culto de adoración el domingo, al que no es obligatorio asistir y él comenta sobre el impacto de la oración en la vida diaria.

«En esos eventos cae el poder de Dios como cayó en el libro de Hechos», dice Jason, «Las personas son liberadas de la opresión demoniaca. Son sanados. Pero lo más importante, son salvos. Los matrimonios son restaurados, y Dios recompone la vida de las personas».

«No hay máquinas de humo, o luces sofisticadas, o equipos de adoración dinámicos», dice Cindee. «Básicamente son eventos sencillos donde miles de personas se reúnen porque saben que necesitan a Dios, y Él se revela a ellos».

Richard M. Brown, pastor de Cornerstone Christian Center, una iglesia de las AD en Avondale, Arizona dice que los Freen han sido «una hoz en las poderosas manos de Dios», en los cinco eventos en los que él y equipos de evangelización han participado.

«En todos estos tiempos de ministración, Jesús fue exaltado y hubo unidad con el Espíritu Santo», dice Brown. «Hemos visto a miles de vidas transformadas en el nombre de Jesús por medio de demostraciones del poder del Espíritu mediante la salvación, la sanidad y la liberación».

David Ellis director regional de Misiones Mundiales de las AD para Latinoamérica y el Caribe dice que Jason y Cindee ministran con una unción poderosa del Espíritu Santo que toca muchas vidas.

«Jason y Cindee aman a las personas y tienen una manera especial de demostrarlo», añade Ellis. «Ellos no solo se hacen querer por sus colegas, también por las personas a las que ministran. Ellos aman a la iglesia local en los países a los que viajan y se identifican con la cultura de las personas».              



English

Authors: Eric Tiansay