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Los Estados Unidos tiene gran variedad de paisajes, Yuma, Arizona, puede considerarse el plato de ensalada de la nación.

Más del noventa por ciento de los vegetales de hoja verde que consumen los estadounidenses durante el invierno se cultivan en este oasis en el desierto cerca de la frontera de México. El río Colorado, que fluye a través de siete estados y moldea el Gran Cañón, aporta vida y fertilidad al área de Yuma. Esta es la última parada de sus aguas en Estados Unidos antes de desembocar en el Golfo de California.

Víctor y Elizabeth Venalonzo se concientizaron de la naturaleza vital de los ríos limpios cuando, hace siete años, asumieron el pastoreado de la Iglesia Betania, una congregación de las Asambleas de Dios de 250 congregaciones en esa ciudad de 94.000 habitantes. Gran parte de la comunidad y muchos de los miembros de Betania siguen «la corrida» del trabajo agrícola estacional entre Yuma y el norte de California.

Cuando la pareja se mudó a Yuma desde Fullerton, California, en 2010, Víctor, de 50 años, notó que el Río Colorado tenía alarmantemente menos agua de lo que esperaba. El peligro parecía evidente.

«Tenemos un compromiso en el libro de Génesis para ser buenos administradores de los recursos», dice, en concreto el Río Colorado, «si no hacemos algo pronto, terminaremos con nada. Si el agua desaparece, nuestra ciudad desaparecerá».

«Vimos la sequía en California», dice Elizabeth. «Justo aquí la vemos de primera mano». Por un tiempo, el nivel de agua del Colorado era demasiado bajo para los bautismos. El peligro adicional viene de la contaminación de la fuente cada vez más débil. No hace mucho tiempo atrás, el río estuvo envenenado con metano, un gas tóxico procedente del desecho de una mina.

Mientras tanto, Víctor dice que el Espíritu Santo lo guio al Libro de Jeremías.

«Dice muy claramente que debemos hacer la cosecha, continuar con nuestras vidas, pero al mismo tiempo proteger los recursos», dice. «Quiero tener una congregación durante los próximos 50 años, o hasta que Jesús venga. Quiero seguir sirviendo a mi comunidad, pero si no hay agua, no habrá comunidad a la cual servir».

Los Venalonzos comenzaron a enseñar a los congregantes de la iglesia Betania no sólo los medios bíblicos sobre la mayordomía, también prácticos.

«El próximo paso para nuestra gente será usar menos agua para hacer las cosas», dice Víctor. «¿Por qué lavar su coche en la entrada del garaje de su casa cuando se puede llevar a un lavado de coches que recicla el agua? ¿Por qué tomar una ducha de 15 minutos cuando se puede tomar una en solo cinco minutos?»

«Comenzamos a hablar con nuestros amigos sobre este tema», dice Elizabeth. Parte de la sensibilización incluye educar a la comunidad sobre la mayordomía, que incluye el uso de agua sólo durante ciertas horas del día».

La preocupación de Victor por los recursos hídricos se extiende a través de la frontera a México, que recibe poco beneficio del río. Por lo que las personas deben confiar en los pozos para su suministro de agua.

«Algunos de los pastores amigos míos del lado mexicano están muy preocupados por sus comunidades», dice Victor.

Además, Víctor se vinculó a una alianza cristiana llamada Por La Creación, que educa al público sobre la administración de los ríos en los Estados Unidos. Esta relación trajo un equipo a la Iglesia Betania para filmar un segmento para el reciente documental Leche y Miel, incluyendo a Víctor predicando un sermón sobre el agua y un servicio de bautismo de la iglesia Betania en el Río Colorado.





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Este doctor visita a «sus pacientes», las iglesias

Wed, 22 Feb 2017 - 12:46 PM CST
















En el Distrito del Sur de California (Red SoCal), no es ninguna sorpresa que muchas iglesias de las AD sean de habla hispana o bilingües a medida que la población hispana continúa expandiéndose en el área. Sin embargo, al igual que cualquier iglesia, algunas de esas iglesias se han estancado o están luchando por sobrevivir, pero debido a obstáculos lingüísticos, culturales y/o la carencia de recursos, ha sido difícil ofrecerles una ayuda efectiva.

Hasta que Rich Guerra, superintendente de la Red SoCal, tuvo la idea de poner a un doctor a cargo de la salud de las iglesias de habla hispana. Pero no cualquier doctor, le pidió al doctor George Winney que tomara la posición.

Winney, quien nació y se crio en la Ciudad de México y ahora vive en California, está excepcionalmente capacitado para asistir a iglesias de habla hispana. Además de ser bilingüe y bicultural, después de haber pasado décadas en el mundo corporativo en México y los Estados Unidos y haber obtenido títulos en ambos países, Winney pastorea dos iglesias en los Estados Unidos, tiene un doctorado ministerial centrado en la planificación estratégica para pastores. Es profesor adjunto, entrenador certificado del ministerio, un facilitador de El proceso de Hechos 2, miembro de la Asociación Americana de Consejeros Cristianos, está a punto de completar su segundo doctorado (estudios interculturales centrados en las iglesias latinas) y la lista continúa.

En el mundo de los negocios, Winney es contratado por corporaciones y negocios de habla inglesa e hispana para ayudarlos a desarrollar un plan estratégico para su empresa, desde la evaluación y desarrollo hasta la implementación y la evaluación.

Para el Distrito de SoCal, Winney es un facilitador de El proceso de Hechos 2, en el cual las iglesias son conducidas a través de un proceso de autoevaluación. A partir de ahí, los principios bíblicos se usan para ayudar a revitalizar las iglesias colocándolas en el camino para convertirse en iglesias saludables y vibrantes con una pasión para lograr que sus comunidades sean ganadas por Cristo.

«Terminamos una fuerte y exitosa temporada en 2016» dice Winney, quien trabajó con veintiséis iglesias durante todo el año. «Entonces usamos el gimnasio de una iglesia en Covina para presentar El proceso de Hechos 2 a más ministros y líderes de iglesias y el gimnasio estaba lleno».

«El Dr. George Winney es un verdadero regalo para la Red SoCal», dice Guerra. «Es un pensador estratégico y puede ayudar a nuestros pastores a unir lo académico con lo práctico. Él ha sido una inspiración para nuestros pastores hispanos al prepararlos con El proceso de Hechos 2 en la revitalización de las iglesias».

El Pastor Daniel Elguezabal con su esposa, Ruth, fundaron el Centro Comunidad Familiar, en Bakersfield hace siete años, acaban de terminar de realizar un seminario de El proceso de Hechos 2 de 8 meses en diciembre.

«La iglesia se había estancado», dice Elguezabal. «Pero ahora la iglesia está más enfocada en nuestra visión y operando en las cinco funciones principales de conectar, ir, servir, crecer y adorar en todos los niveles, incluso nuestros niños».

Elguezabal dice que la iglesia recientemente inició un ministerio carcelario, no sólo para llegar a los internos, sino también a sus familias.

«Lo más importante que aprendimos», dice, «es que tenemos que funcionar de manera que cubramos las cinco áreas al mismo tiempo. Si sólo estamos sirviendo y adorando, eso no lo bastará, las cinco áreas necesitan trabajar juntas en sincronización. Por supuesto, eso significa que el Espíritu Santo tiene que estar en medio de todo».

Además de ayudar a las iglesias con El proceso de Hechos 2, Winney también ofrece a las iglesias lo que ofrece a los negocios, la planificación estratégica.

Aunque algunas personas pueden estremecerse cuando las palabras «negocios» e «iglesia» se usan en la misma frase, Winney cree que los dones que Dios le ha dado en estas áreas no son sólo principios sólidos de negocios, también son principios bíblicos sólidos.

«En el pasado, el ministerio solía ser algo predecible», dice Winney. «Haces las cosas de la manera que siempre se han hecho y experimentas el éxito. Ya no es así».

Winney explica que nunca antes había habido una brecha tan grande entre las generaciones. Los nuevos desafíos a los que se enfrentan los milenarios y los cambios demográficos han hecho que literalmente algunas iglesias sean obsoletas, ya que las herramientas que usan ya no hablan con su comunidad.

«Una de las iglesias que pastoreo es Indio Assembly, que fue fundada en la década de 1950», dice Winney. «Cuando empecé a pastorear (hace unos ocho años), sólo siete personas asistían a la iglesia. Lo que sucedió durante esas décadas, fue que la comunidad había cambiado, ahora es más del setenta y cinco por ciento latina, pero la iglesia no cambió. Una de las cosas que aprendimos, después de hacer una evaluación demográfica, es que ahora la mayoría de los latinos en nuestra comunidad son segunda y tercera generación que hablan algo de español, pero el inglés es su primera lengua. Si queríamos llegar a nuestra comunidad, incluyendo a la primera generación de latinos, necesitábamos ser una iglesia bilingüe». Hoy la iglesia tiene una asistencia de más de 200 personas.

Incluso más allá de la demografía, para muchas iglesias, Winney ha descubierto que algunos líderes simplemente no entienden las buenas prácticas empresariales básicas y demasiados pastores dudan en pedir ayuda.

«Presupuestar y establecer prioridades son luchas universales que he visto en las iglesias con las que he trabajado», dice Winney. «Otra lucha es el estilo de liderazgo. Muchos sólo conocen el liderazgo de sus padres o de su predecesor en el púlpito, algunos estilos de liderazgo simplemente no son adecuados para la base de la iglesia de hoy».

Winney explica que no se trata de cambiar la doctrina, sino de que la iglesia conozca a su comunidad, sus «clientes», esto incluye saber cuáles son las necesidades de la comunidad y trabajar para satisfacerlas, además de mantenerse al tanto de las necesidades cambiantes.

Eliseo Simental, líder y pastor fundador del Centro Familiar Cristiano (Family Christian Center) en Sylmar, está de acuerdo.

Simental explica que vio «síntomas de estancamiento» en la iglesia y sabía que necesitaba buscar ayuda.

«Algunas de las partes clave del plan estratégico para nuestra iglesia eran servir mejor a nuestra comunidad y alcanzar maneras nuevas y más relevantes que atraigan a nuestra demografía», dice Simental. «Entendimos que la percepción que teníamos de nuestra iglesia era diferente a la percepción que nuestra comunidad tenía de nosotros».

Algunos de los ajustes clave para la iglesia incluyeron la comunicación a través de las redes sociales, la celebración de un festival de la cosecha para las familias locales, y ofrecer una clase de gimnasia para madres, especialmente las que llevan a sus hijos a la escuela primaria cercana. La iglesia está entusiasmada con el futuro y ha aceptado la esencia de mejorar continuamente.

«Uno de los beneficios sorprendentes resultantes de la planificación estratégica es que la gente de nuestra comunidad, incluyendo las empresas locales, ahora quieren colaborar con nuestra iglesia», dice Simental. «La planificación estratégica se convirtió en un salvavidas para nuestra iglesia».

Aunque la planificación estratégica es un negocio para Winney, dice que cuando se trata de iglesias, no cobra tarifa completa. «Algunas iglesias sólo cubren mis gastos, algunos también me dan un estipendio», explica. «Hago lo que estoy haciendo por las iglesias como ministerio, el dinero nunca ha sido un problema, incluso si una iglesia piensa que es un problema, encontraremos una manera de hacerlo».

Winney dice que El proceso de hechos 2 es un servicio gratuito para las iglesias étnicas a través de la Red SoCal, pero no es raro que él agregue algunas habilidades de planificación estratégica para aquellas iglesias que necesitan ambas disciplinas.

«El Dr. Winney puede enseñar conceptos de una manera que tanto los pastores como los laicos pueden asimilarlos», dice Guerra. «A través de su liderazgo, clases y entrenamiento, nos está ayudando a crear una cultura de liderazgo para nuestras iglesias tanto anglosajonas como hispanas».

Sin embargo, no importa qué consejo él ofrece, Winney quiere aclarar una cosa sobre el éxito que están experimentando las iglesias: «No soy yo. Es Dios y la gente en la iglesia quien hace la obra. Sólo soy un facilitador, pero donde quiera que me necesiten, me iré».



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Authors: Dan Van Veen