Assemblies of God SearchSite GuideStoreContact Us
Evangelización, Adoración, Discipulado y Compasión

Las Noticias 

   Titulares adicionales

Buscar noticias AD
















Cuando las personas son bautizadas en el Espíritu Santo, la evidencia física inicial del bautismo es hablar en lenguas (palabras pronunciadas en otro idioma que la persona no conoce). ¡Pero muchas personas no se han detenido a pensar que muchas veces ese «idioma desconocido» es el inglés!

Los misioneros de las Asambleas de Dios en el área de América Latina y el Caribe, Don y Terry Triplett se enfocan en alcanzar a los niños mediante los ministerios de Castillo del rey.

Recientemente Don Tripplet compartió una historia acerca de «Ana» una jovencita salvadoreña que solo habla español. Ella estaba orando en la fortaleza de oración del ministerio y comenzó a hablar en lenguas.

«Las personas comenzaron a ir a escucharla hablar en lenguas en un inglés perfecto cuando fue bautizada por el Espíritu Santo», dice triplett. «otros trece niños recibieron el bautismo en el Espíritu Santo esa noche en la fortaleza de oración».

Triplett dice que no es la primera vez que ha escuchado a niños de habla hispana hablando lenguas en inglés.

«Hace un par de años en el campamento… dos niñas vinieron desde la fortaleza de oración» recuerda Triplett. «una de las niñas vino hacia mí y me dijo, ‘hi brother Don. How are you?’ (Hola hermano Don, ¿Cómo está?).

La jovencita continuó conversando con triplett en un inglés perfecto, cuando de repente la otra niña comenzó a reír.

Triplett recuerda que la amiga «me dijo en español, ‘ella no habla nada de inglés, pero se ha pasado la tarde hablando en ese idioma, y no puede detenerse’».

Con frecuencia escuchan a otras personas hablar en lenguas en otros idiomas, incluidos, portugués, francés, inglés, chino, y salvo el inglés se requiere de alguien con el don de interpretación para traducirlos.

Triplett dice que la mayor prioridad de su agenda dondequiera que va es alentar a los obreros que trabajan con los niños a alcanzarlos y a cambiar el futuro de las Asambleas de Dios.

«Si cada una de las personas que trabaja con los niños en las AD se asegura de que cada niño bajo su cuidado tenga la oportunidad de recibir el bautismo en el Espíritu Santo podemos tener una generación de pentecostales en nuestra confraternidad», dice Triplett.

El pasado febrero, líderes de ministerios de niños de diecisiete países se reunieron con los Triplett para experimentar el pentecostés. Los alentamos a enseñar sobre el bautismo en el Espíritu Santo y a ministrar al respecto a cada niño y joven en las iglesias de las AD en América Latina.

La hija de los Triplett, Michelle Wellborn, quien es misionera en Argentina, y vino a El Salvador para ayudar a enseñar a los maestros de niños cómo deben guiar a los niños al bautismo en el Espíritu Santo.

Noventa y ocho niños de las zonas aledañas vinieron al campamento. Welborn explicó a los niños el bautismo en el Espíritu Santo durante un total de cinco horas.

«Fue una tarde complicada porque los niños no eran cristianos y sus familias no visitaban la iglesia», dice Triplett. «Algunos habían venido solo para montar en el autobús y tener alimentos gratis».

Luego en la noche Wellborn les dio un reto muy sencillo, invitó a los niños a permitir que el Espíritu Santo los bautizara. Sesenta y seis de los niños fueron bautizados en el Espíritu Santo esa noche. Las historias de lo ocurrido comenzaron a circular al día siguiente cuando los niños regresaron a casa y comenzaron a testificar del poder del Espíritu a sus padres.

Los obreros asistentes a la conferencia también regresaron a sus casas inspirados para dar la oportunidad a los niños de ser bautizados en el Espíritu Santo.

«Muchas iglesias no les presentan el Espíritu santo a los niños, pero ese no es el plan de Dios», dice Mary Boyd coordinadora de BGMC. «El Espíritu Santo es para todos los cristianos, sin importar la edad».            



Lea este artículo en inglés/Read this article in English


Search AG.org-top-Spanish - NEWS Feed Archives

Recursos

Turismo Aventura:
Buen enojo, mal enojo

Artículo # 33TW2000


 

Las Noticias

Regresar al índice de las noticias

Todo el Evangelio a todo el mundo—Nuestros vecinos

Mon, 09 Jan 2017 - 9:51 AM CST
















Hace ya un siglo, en 1916, los lectores de la revista Pentecostal Evangel, se informaron de la vehemente súplica de H.C. Ball, líder pionero en el desarrollo de un ministerio al pueblo de habla hispana en los Estados unidos de Norteamérica. Él se refirió a la «multitud» de ciudadanos mexicanos que se estaba trasladando a las ciudades fronterizas de Texas. Él se sintió conmovido al ver cuántos de ellos luchaban para encontrar alimento y sobrevivir.
 
Ball hizo un llamado a que cada Asamblea de Dios se propusiera ayudar a «un grupo de cinco o seis mexicanos» porque «la salvación de ellos podría depender de nosotros». Conocí personalmente la compasión de H.C. Ball porque después de su jubilación fue mi maestro de escuela dominical, cuando yo estaba en mi primer año de escuela superior.
 
El corazón de H.C. Ball y de los líderes fundadores de nuestra Fraternidad todavía comunica de manera clara y resonante su fervor por el mayor movimiento evangelístico que el mundo jamás ha visto. Y, con una cierta medida de triste ironía, todavía enfrentamos muchos de los desafíos que teníamos un siglo atrás.
 
Veintitrés por ciento de los adherentes a las Asambleas de Dios en los Estados Unidos son hispanos. Tanto en las iglesias hispanas como en las que no lo son, ha surgido la preocupación acerca de la crisis migratoria y toda la retórica en torno a ella.
 
Esa misma preocupación apolítica de alcanzar a toda criatura, motivó a muchos de los superintendentes de distrito de las Asambleas de Dios de los Estados Unidos a reunirse para debatir acerca del temor y la confusión que se ha propagado después de la elección presidencial de 2016.
 

  • Desde una perspectiva pastoral, ¿de qué manera atenderán a los hogares que potencialmente serán divididos por las «deportaciones masivas»?
  • ¿Cómo podrán los ministros alcanzar efectivamente a los inmigrantes en su comunidad que se sienten atemorizados, y aunque los temores sean infundados?
  • ¿De qué manera la iglesia puede ser una fuente de sanidad en un territorio dividido?


Fue entonces cuando surgió una extraordinaria oportunidad en que estos superintendentes pudieron presentar sus preguntas e inquietudes al equipo de transición del presidente electo Trump. Ellos recibieron las siguientes respuestas aclaratorias:

  • Las «deportaciones» que ha mencionado la administración de Trump se aplicarán sólo a los delincuentes criminales.
  • La administración entrante hará las gestiones necesarias para proteger a los hijos de los inmigrantes al remplazar el decreto ejecutivo de Obama (DACA, por su sigla en inglés) con una legislación oficial.
  • El presidente electo tiene la intención de edificar una muralla, asegurar la frontera, y poner fin a la inmigración ilegal.
  • Una vez que la frontera esté asegurada y los componentes de verificación electrónica [e-verify] sean incorporados a los lugares de trabajo, Trump trabajará con el Congreso para legalizar e integrar a esos «formidables y esforzados trabajadores y familias indocumentadas que temen a Dios».


Aunque estas aclaraciones pueden ser alentadoras para algunos y desalentadoras para otros, la misión de las Asambleas de Dios nunca ha sido política ni abogamos por quien infringe o subvierte la ley. Esta Fraternidad claramente existe con el propósito de evangelizar, adorar, discipular, y mostrar compasión. Como iglesia, nuestra preocupación principal no es si la persona es documentada o indocumentada, sino que si es salva o no lo es. Nuestra misión es «que nadie se pierda».

Cuando veamos refugiados o inmigrantes en nuestras comunidades, que el llamado de H.C. Ball en 1916 resuene hoy en nuestro corazón: «la salvación de ellos podría depender de nosotros». En estos cien años, las Asambleas de Dios en el mundo ha crecido de 300 afiliados a cerca de sesenta y ocho millones en 365.000 iglesias presentes en casi cada país. Es posible que también encontremos refugiados e inmigrantes en nuestras comunidades que están conectadas a la familia global de las Asambleas de Dios.
 
Obedezcamos el consejo de las Escrituras de orar por nuestras autoridades políticas y nuestro país para que colectivamente respondamos al Señor y a nuestro prójimo de la manera que el profeta Miqueas nos recuerda: «¡Ya se te ha declarado lo que es bueno! Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor: practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios» (Miqueas 6:8, NVI).

_________

George O. Wood es el superintendente general de las Asambleas de Dios de los Estados Unidos de Norteamérica y presidente de la Fraternidad Mundial de las Asambleas de Dios.
 
NOTA DEL EDITOR: El presbiterio ejecutivo de las Asambleas de Dios adoptó esta posición respecto a la inmigración en el año 2006.



Lea este artículo en inglés/Read this article in English

Authors: George O. Wood